"Ser soberano implica tomar decisiones propias, ejercer la autonomía, es decir:
ser libre. Esto requiere una gran responsabilidad: la de elegir qué hacer y
sostenerlo con los hechos. Es soberano aquel que puede pensar por sí mismo
y poner en práctica sus ideas. Cuando se trata de las naciones, la soberanía
se relaciona tanto con la defensa del territorio y sus riquezas naturales, económicas,
culturales y sociales, como con la capacidad de sus pobladores deasumir decisiones propias. Así, el ejercicio de la soberanía es un derecho de los
pueblos libres a habitar y gobernar el territorio de su nación.
Hablar de Malvinas invita a pensar en la idea de soberanía.Por un lado, porque
el reclamo del ejercicio de la soberanía territorial tiene un largo recorrido
en la historia de la Argentina. Y, por otro, porque a través del mismo podemos
reflexionar sobre las implicancias de la lucha de una nación para ejercer su
capacidad de decisión y sobre el modo en que otras naciones hermanas la
acompañan.
Desde hace casi dos siglos, la Argentina reclama la recuperación de la soberanía
A lo largo de toda la historia hombres y mujeres se enfrentaron en guerraspara dirimir sus tensiones territoriales, económicas, sociales y políticas, cuyo
balance inevitable siempre fue el dolor: pérdidas de millones de vidas, exterminios
étnicos, religiosos y sociales, a veces de civilizaciones enteras, daños
económicos y destrucciones irreparables, olvido de formas culturales y abandono
de creencias, idiomas, costumbres, entre otros. Los conflictos bélicos
violan los más mínimos Derechos Humanos y es por eso que las sociedades
modernas tienden a resolver sus diferencias en el marco de las negociacionesdiplomáticas. La transmisión de modelos pacíficos de resolución de problemas
es fundamental para la construcción de naciones más justas, equitativas,
libres y democráticas."
La escuela, una vez más, valoriza el diálogo sobre todas las cosas como el único medio para construir la convivencia y alcanzar la paz.